LOS MAYAS: Una Luz en las
Selvas de Mesoamérica
Península de Yucatán
"Cielo y tierra se unen en la imagen de la paz. Así el gobernante divide y completa el camino del cielo y de la tierra; él sustenta y regula los dones del cielo y de la tierra, y así ayuda a la gente".
Mercedes de la Garza
Los mayas crearon en la parte central del continente americano una extraordinaria cultura, que surgió, se engrandeció y declinó a lo largo de más de tres milenios, desde la fundación de los primeros poblados, hacia 1800 antes de Cristo, hasta el sometimiento gradual a la monarquía española, que se dio de 1524 a 1697 después de Cristo. La base del pensamiento maya se erigió en la armonía: creatividad y receptividad, cielo y tierra, vida y muerte, día y noche, masculino y femenino, bien y mal.
Uxmal, Yucatán
El pueblo Maya
Los mayas fueron un extenso grupo uniforme, conformado por 28 etnias con diferentes lenguas, costumbres y trayectoria histórica. Todas compartían determinadas características físicas (rasgos mongólicos), lingüísticas y culturales, que hicieron que se consolidaran como un solo pueblo. De las 28 lenguas habladas, hoy en día alrededor de 6 millones de personas las practican.
Las más comunes son: la maya yucateca, quiché, cakchiquel, mam, chontal, tzotzil, pokomchí y k’ekchí. Estas lenguas forman un grupo lingüístico con un origen común, con diferencias propias, en donde cada una tiene su propia estructura gramatical.
Calakmul, Campeche
Los grupos mayas se asentaron en un territorio continuo de casi 400,000 km2, que abarca los actuales estados mexicanos de Yucatán, Campeche, Quintana Roo y partes de Tabasco y Chiapas, así como los países centroamericanos de Guatemala y Belice, y porciones occidentales de Honduras y El Salvador.
Desde las perspectivas histórica y artística, la región maya se subdivide en: Área Norte, que comprende la mitad norte de la península de Yucatán; Área central, constituida por la región de El Petén, en Guatemala, Belice, parte de Honduras, Tabasco y parte de Chiapas; estas dos áreas son las llamadas "Tierras Bajas"; y Área Sur, en la que se integran las "Tierras altas" de Guatemala, partes de El Salvador y de Chiapas, así como la costa del Pacífico.
El paisaje natural
La cultura maya no puede ser comprendida al margen del extraordinario medio natural en el que se creó, con la extensa riqueza y variedad geográfica de su territorio.
Becan, Campeche
Los símbolos minerales, animales y vegetales fueron fuente de inspiración en la religión y las creaciones artísticas; además, las fuerzas naturales, los valles y las montañas, inspiraron las ideas religiosas sobre el origen y la estructura del universo, así como la creación de los espacios sagrados, en el corazón de sus grandes ciudades.
Ocelote
Todo ello nos revela una relación de respeto y armonía con el mundo, una excepcional conciencia de la unidad hombre-naturaleza, de la unidad cósmica, que es medular en la cultura maya.
La diversidad de climas calurosos y húmedos con selvas de inmensos árboles, la gran precipitación pluvial y las extensas regiones pantanosas forman parte integral del habitat de las regiones mayas.

Quetzal
Serpiente
Además de los climas fríos, cadenas montañosas de origen volcánico, con picos de hasta 4000 m. de altura, grandes lagos y espesos bosques. Caudalosos ríos como el Grijalva y el Usumacinta, que atraviesan la región; y a la vez (en el norte de la península de Yucatán) se encuentran regiones planas, casi sin ríos ni lluvias y con vegetación pobre, pero con innumerables corrientes y depósitos de agua subterráneos que los mayas llamaron dzonot (cenotes) y que fueron los principales recursos acuáticos de los habitantes.
Uxmal,, Yucatán
La variedad animal de la región era sorprendente. Actualmente subsisten felinos, diversas especies de monos, venados, jabalíes, dantas o tapires y otros mamíferos. Las selvas cuentan con una población de innumerables especies de insectos, aves y reptiles.
Vista maya, ChichenItzá
Para los mayas, el jaguar, equivalente al tigre americano; el quetzal, considerado como el ave más bella, y la imponente serpiente cascabel tropical, fueron animales que se consideraron por excelencia, símbolos de lo sagrado.
HISTORIA Y SOCIEDAD
Periodo Preclásico: los orígenes de la cultura
Para el conocimiento de este periodo, que abarca de 1800 a.C. a 250 d.C., sólo se cuenta con fuentes arqueológicas que muestran a la cultura maya con semejanzas a las otras culturas mesoamericanas.
Cabeza masculina. Cultura maya. Palenque, Chiapas.
Clásico, Jaina, Campeche
Cerámica
En el Preclásico las poblaciones se agrupaban por familias que constituían aldeas con pocos habitantes, y las casas eran chozas de lodo con paredes de troncos y techos de palma. La base de la economía era la agricultura junto con la caza, pesca y recolección; era una economía mixta.
La agricultura se estableció con cuatro productos básicos: maíz, frijol, calabaza y chile. Aparecieron algunas formas de riego, aunque fundamentalmente los cultivos dependían de las lluvias. La cerámica, que apareció hacia el 2500 a.C., fue una de las creaciones más importantes, un avance tecnológico en el almacenamiento y la preparación de los alimentos.
Supremo jefe civil, halach uinic, Cultura maya
En el periodo Preclásico los intercambios comerciales en todo el territorio mesoamericano fueron constantes. No contaban con animales de carga ni de tiro, no crearon vehículos con ruedas y, con excepción del grupo tarasco, no fabricaron armas e instrumentos de metal, sino de piedra pulida. Los recorridos siempre se hicieron a pie por vías terrestres, llevando a veces a los personajes principales en palanquines, o empleando pequeñas embarcaciones por vías fluviales o marinas.
Dentro de la cerámica, los diversos grupos mesoamericanos realizaron figurillas de barro como expresión de la vida cotidiana y los conceptos diversos que representaban los modelos humanos; la diferenciación social a través de las formas de vestir, las costumbres para modificar la apariencia física como la deformación craneana, la pintura corporal, el tatuaje, el rapado y la mutilación dentaria.
Escultura del Dios Solar
Maya, Clásico
Chunhuhub, Campeche, Méx.
Centro INAH Campeche
Asimismo las figurillas expresaban también algunas concepciones religiosas, como el culto a la fertilidad, simbolizado en imágenes de mujeres desnudas con las manos sobre el vientre, los senos y las caderas exageradas y la exaltación del sexo. Además existieron figurillas que parecían representar guías religiosos, como los chamanes.
Sobre la muerte del espíritu y los ritos funerarios se han encontrado diversos tipos de enterramientos, que nos revelan las ideas y costumbres de los pueblos mayas. En las sepulturas se utilizaba el polvo de cinabrio, (mineral compuesto de azufre y mercurio) y de hematites, de color rojo oscuro, ya que para los mayas, el color rojo simbolizaba el renacimiento a una vida después de la muerte corporal.
Dintel 26 representa
al gobernante
Escudo Jaguar y su esposa
Cultura maya. Clásico
Con el incremento de la agricultura se dio un aumento de población y se crearon los centros ceremoniales, caracterizados por ser construcciones específicas para el culto religioso. Se estableció una jerarquización de la sociedad y la división del trabajo.
La especialización artesanal tuvo grandes desarrollos, así como actividades más libres como la escritura, el arte manual, el arte plástico y el cultivo de las "ciencias" y la observación que no correspondían a la necesidad material inmediata. Surgieron los mercaderes y el desarrollo del comercio, que sería el medio de comunicación más importante entre los diversos grupos mesoamericanos. Se implantó el paso de sociedades aldeanas de carácter igualitario a otras sociedades más complejas que dieron lugar a los grandes estados con sociedades estratificadas, que caracterizaron al periodo Clásico en toda el área mesoamericana.
En el periodo Preclásico se estructuraron los rasgos que darían un carácter propio a la cultura maya, con diversas influencias de otros grupos mesoamericanos, como los olmecas de la costa del Golfo de México y los creadores de la Cultura de Izapa, en la porción sur de la propia área maya. Izapa fue un gran centro ceremonial de los últimos tiempos del periodo Preclásico, en donde se encontró "un gran arte escultórico" con influencia olmeca, y con rasgos a la tradición maya.

Columna
Maya Clásico
Tonkuyi, Campeche, Méx.
Centro INAH Campeche |
Vaso Polícromado
Maya
Clásico Tardío
Sur de
Campeche, Méx.
Centro
INAH Campeche |
Vaso Policromado
Maya
Clásico Tardío
Centro INAH Campeche |
Los motivos esculpidos en las estelas y altares eran el antecedente de los principales símbolos de la religión maya: dragones, cocodrilos, seres surgiendo de las fauces de grandes serpientes, deidades antropomorfas con rasgos animales, así como el dios de la lluvia portando su hacha que simboliza el rayo.
Periodo Clásico: el crisol de la cultura
En Mesoamérica no existen fuentes escritas sobre este periodo, por lo que el conocimiento principal lo ha proporcionado la arqueología.
Existen textos mayas esculpidos y pintados, que se han identificado como cronológicos, astronómicos e históricos, aunque no son la fuente principal para el conocimiento de los mayas, pues están realizados en su compleja escritura jeroglífica, que aún está en proceso de descifre. El Clásico, que abarca del siglo 250 d. C. al 900 d.C., se caracteriza por un notable florecimiento cultural.
Vaso polícromo
Maya
Clásico Tardío
Atitlán, Guatemala
Museo Nacional de Antropología
En toda la región maya se construyeron numerosos asentamientos humanos y grandes centros ceremoniales y políticos, además de los edificios claramente destinados al culto, y construcciones que servían para actividades administrativas, sistemas de drenaje y aprovisionamiento de agua potable. Numerosas casas habitación que muestran los distintos estratos sociales, mercados, plazas y otras edificaciones, que revelan una estructura de poder religioso y civil muy bien organizada.
En este periodo aumentaron las relaciones con los diversos pueblos de Mesoamérica, como los teotihuacanos, cuya influencia llegó hasta Tikal en Guatemala, y se consolidaron los estados dirigidos por familias de linaje ilustre, con una organización política estrechamente vinculada con la religión.

Figurilla Maya Clásico
Isla de Jaina, Campeche, Méx.
Centro INAH Campeche
Entre los distintos estados mayas se dio en el periodo Clásico una gran interacción, no sólo de comercio y de vínculos matrimoniales y pacíficos, sino también de guerra y de sometimiento.
Se incrementó la agricultura, favorecida por sistemas de riego, y se cultivaron, además de las plantas alimenticias, productos comerciales, como el cacao y el algodón. Para complementar la dieta, siguieron practicando la caza, la pesca y la recolección.
Incensario
Maya
Clásico Tardío
Chicanná, Campeche, Méx.
Centro INAH Campeche
En el terreno tecnológico, continuaron trabajando la piedra; elaboraron, con excelente técnica, armas, instrumentos, adornos y objetos para el culto, como máscaras funerarias y figurillas de dioses en obsidiana, sílex, jadeíta y otras piedras duras.
Trabajaron la cerámica, tanto doméstica, como ritual, bellamente policromada, y la elaboración de figurillas, que logró un alto grado de perfección en las principales ciudades.
En la organización social se produjeron importantes cambios en el periodo Clásico, propiciados por la división del trabajo y la especialización artesanal. Se consolidó una estratificación social, encabezada por los sacerdotes y gobernantes; jefes militares y comerciantes del más alto rango que pertenecían también a esta clase noble.
Bajo ellos estaban los administradores y ejecutores, los artesanos especializados, arquitectos y escultores.
En los estratos más bajos se situaban aquellos que producían los alimentos y las materias primas, y realizaban los trabajos pesados: agricultores, cargadores, sirvientes, soldados y esclavos.
Vaso Piriforme
Maya
Clásico Temprano
Edzná, Campeche, Méx.
Centro INAH Campeche
En este periodo también se consolidó una compleja estructura religiosa, y la definición de diversas deidades y ritos comunes a los distintos grupos, con una sola concepción religiosa con variantes formales.
Se produjo un arte plástico extraordinario, con notable variedad de estilos originales en cada región y los grupos mayas del área central alcanzaron la cúspide intelectual de Mesoamérica al desarrollar una compleja escritura, una matemática excepcional entre las culturas antiguas del mundo, un extraordinario sistema de cómputo del tiempo, notables conocimientos astronómicos y una historiografía que revela su profunda conciencia histórica.
Olla miniatura
Maya
Clásico Tardío Campeche, Méx.
Centro INAH Campeche
Entre los múltiples sitios que florecieron en el periodo Clásico destacan; en el centro del área maya, ciudades de la región de El Petén, como Tikal, Uaxactún, Río Azul y Calakmul; de la cuenca del río Usumacinta, floreció Palenque, Toniná, Yaxchilán, Piedras Negras y Bonampak; de la cuenca del río Motagua, se encuentran Copán y Quiriguá.
En el área sur destacan Kaminaljuyú y Chinkultik. Y en el área norte, Edzná, Dzibilchaltún, Ek Balam, Oxkintok, Cobá, Uxmal, Kabah, Sayil y Chichén Itzá.
Periodo Posclásico: nuevos hombres, nuevos tiempos
Entre los siglos VII y X d.C. se produjeron intensos movimientos de los pueblos en todo el territorio mesoamericano, que aunados a profundos cambios socio-políticos, y culturales en general, ocasionaron el fin de las sociedades clásicas y dieron lugar a un periodo que se ha denominado Posclásico.
Aunque hubo un incremento del militarismo, no se dio propiamente un paso de sociedades teocráticas a sociedades militaristas, ya que la guerra existió desde el periodo Clásico, al igual que la asociación de los mandatarios con las fuerzas sagradas, que les daban el poder de gobernar, así como la fuerza del grupo sacerdotal, los cuáles se mantuvieron hasta la llegada de los españoles.
Vaso Trípode
Maya
Clásico
Jaina, Campeche
Museo Nacional de Antropología
Desde el periodo Clásico en el mundo maya, los gobernantes fueron considerados como seres sacralizados, grandes chamanes, y al mismo tiempo poderosos guerreros, como lo muestran sus retratos en piedra y en pintura mural, así como las inscripciones que los acompañan.
Periodo Posclásico
El Posclásico en el área maya abarca del 900 d. C. a la llegada de los españoles.
En 1524 fue conquistada Gumarcaah, la capital del imperio quiché en el área sur. Entre 1527 y 1546 sucumbió la península de Yucatán ante la invasión española y la ciudad de Ta Itzá, en las selvas del Petén fue conquistada hasta 1697.
Plato Maya
Clásico
Area Chenes
Dzibilnocac Centro INAH Campeche
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Figurilla maya
Cerámica.
Clásico. Cultura Maya
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Cajete
Maya
Clásico Tardío
Bonampak, Chiapas
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Los principales acontecimientos del Posclásico fueron recogidos en documentos españoles y en textos indígenas escritos con caracteres latinos en los primeros momentos de la colonización española, por lo que se conoce mejor su historia. En el área maya, hacia el siglo IX, después del florecimiento cultural del periodo Clásico, se desencadeno un proceso histórico que se denomino "colapso maya" en donde se manifestó la secesión de las actividades políticas y culturales de las grandes ciudades del área central, y muchas de ellas fueron abandonadas.
Se desarrollaron crisis agrícolas, ruptura del equilibrio ecológico y hambrunas, que acarrearon graves conflictos políticos dentro de los Estados, entre unos y otros. Según especialistas, existen múltiples evidencias arqueológicas, de revueltas campesinas en las grandes ciudades que eliminaron a los linajes gobernantes; y con ello surgió la descomposición de la estructura política dando como resultado la desaparición de las ciudades bajo la espesa selva.
Cabeza femenina.
Cultura maya.
Palenque, Chiapas
Las transformaciones de ese momento dieron como resultado, el establecimiento previo de relaciones mayas con ciudades de la costa del Golfo (como El Tajín) y del Altiplano Central (como Cacaxtla y Xochicalco). Contrariamente a lo que ocurrió en el área central, donde no volvió a florecer la cultura maya, en las áreas norte y sur se produjeron profundos cambios influidos por la llegada de diversos grupos extranjeros, y un nuevo auge cultural.
Urna de Chac, dios
de la lluvia.
Cultura maya, Posclásico
Mayapán, Yucatán
Cerámica
En el norte de la península de Yucatán, un factor determinante del cambio fue la llegada de grupos procedentes de la costa del Golfo de México, como la Chontalpa en la Laguna de Términos, que se establecieron en sitios, como Chichén Itzá, ciudad fundada por el linaje de los Itzáes, y Mayapán, gobernada por los Cocomes. Otro linaje famoso de ese momento fue el de los Xiúes, extranjeros que se establecieron en Uxmal.
Durante estos siglos se intensificaron los contactos entre los diversos pueblos, el comercio tomó un papel central en la vida maya y se crearon emporios comerciales como el de los chontales o putunes, extranjeros llegados de la costa del Golfo de México.
Asimismo, perdieron su carácter sagrado muchas actividades, debido a la predominancia de los intereses pragmáticos.
De este modo, se introdujeron nuevos dioses y cultos; disminuyó el cultivo de la ciencia, y surgieron nuevos estilos artísticos que dieron un gran florecimiento reflejado principalmente en la ciudad de Chichén Itzá, cuyo cenote sagrado fue uno de los grandes centros de peregrinación a donde acudían grupos de toda el área maya.
Vaso polícromo
Maya
Clásico Tardío
Bonampak, Chiapas
Museo Nacional de Antropología
Después de diversas luchas por el poder, hacia el año 1200 d.C., Chichén Itzá y otras importantes ciudades fueron conquistadas por Mayapán, centro que dominó la región hasta su caída en 1441.
Según datos de la arqueología, la ciudad fue incendiada y el linaje de los Cocomes fue aniquilado. Las ciudades principales fueron abandonadas y se fundaron nuevos asentamientos que constituyeron las "provincias" halladas por los españoles.
Collar de jadeita
Maya
Protoclásico
Izapa, Chiapas
Museo Nacional de Antropología
La conquista del norte de la península de Yucatán no fue tan dramática y violenta como la de Tenochtitlán en México, y la de Gumarcaah en Guatemala. Constantes guerras habían conducido a una decadencia cultural, y entre 1527 y 1546 la región cayó en manos de los españoles.
En cuanto a la historia posclásica de las Tierras Altas, en el sur del área maya, se registró la llegada de diversos grupos extranjeros procedentes de la costa de Golfo y del Altiplano Central, que modificaron el proceso histórico.
Después de la conquista, los quichés narraron su historia en múltiples textos, principalmente el Popol Vuh o "Libro de la comunidad", escritos en su lengua, pero empleando caracteres latinos. Ellos crearon un poderoso estado militar que sojuzgó a las otras etnias, como los cakchiqueles y los zutuhiles. Tuvieron fuertes contactos con los mexicas del Altiplano Central, a quienes rendían tributo, y a la llegada de los españoles, su ciudad tuvo un fin violento en 1524, como la caída de Tenochtitlán, para los mexicas, a sólo tres años de la conquista.
En cuanto a la organización social, las fuentes revelan los nombres y actividades de los estratos. En las distintas regiones los grupos recibían diferentes nombres.
Cajete Tetrápode
Maya
Clásico
Calakmul, Campeche, Méx.
Centro INAH Campeche |
Plato polícromo
Maya
Clásico Tardío
Jaina, Campeche
Museo Nacional de Antropología
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Disco con motivos solares
Cultura Maya
Posclásico
Chichén Itzá, Yucatán
Madera con incrustaciones
de turquesa,
pirita y concha
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Por ejemplo, entre los mayas yucatecos, a la cabeza de la sociedad estaban los almehenoob, "hijos de alguien" (nobles o hidalgos), gente de linaje ilustre, destinados por decreto divino a gobernar sobre los demás, ya fuera con el mando político, con el poder religioso o con la fuerza de las armas.
Los gobernantes, llamados Halach uinicoob, "hombres verdaderos"; los sacerdotes, Ahau can, "señor serpiente" y Ah kinoob, "Los del Sol", entre otros; los jefes guerreros o Nacomes, y tal vez los grandes comerciantes, arquitectos y dirigentes de las escuelas de escultores, lapidarios, ceramistas y pintores, pertenecían a la clase privilegiada.
Bajo ellos estaban los Ah chembal uinicoob, "hombres inferiores", el pueblo, los hombres sin hidalguía, constituidos por varios grupos, también ordenados jerárquicamente, de acuerdo con su actividad: cargos políticos y administrativos menores, albañiles, artesanos y otros especialistas, y en la base, campesinos, cargadores y peones que realizaban los trabajos esenciales para la sobrevivencia material del grupo.
Chichén Itza, Yucatán |
Uxmal, Yucatán |
Existió la esclavitud, pero muy limitada; los esclavos se empleaban en el servicio doméstico y como víctimas del sacrificio en los ritos. Los Ah chembal uinicoob constituían la clase materialmente productiva, que permitió a los nobles realizar las altas creaciones intelectuales y artísticas.
Por eso, en los imponentes vestigios artísticos y literarios que se conservan de los mayas, están también eternizados esos "los hombres inferiores".
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